31 de diciembre de 2016

Año necrológico


David Bowie, Prince, Leonard Cohen, Fidel Castro, Gene Wilder, Umberto Eco, Zsa Zsa Gabor, Carrie Fisher, Debbie Reynolds, Manolo Tena, Shimon Peres, Johan Cruyff, Bud Spencer, la diputada británica Jo Cox, José Menese, Chus Lampreave, Glenn Frey, Juan Gabriel, Francisco Nieva, Miguel de la Quadra-Salcedo, las víctimas del atentado de Niza, Muhammad Ali, Joao Havelange, Juan Peña El Lebrijano, Alan Rickman, Rita Barberá, Nancy Reagan, los jugadores del Chapecoense, Gustavo Bueno, Elena Santonja, John Glenn, el inventor del Huevo Kinder, las muertes por el virus del Zika, cientos de ciudadanos negros por disparos de la policía en EEUU, las víctimas de los atentados de Orlando, Bruselas, Túnez, Kuwait y tantos sitios, Dario Fo, George Michael. Fuck you, 2016. La lista es interminable. Más que otros años, 2016 ha sido un año necrológico. Pero, como se suele decir, todos los años muere gente. Y hay momentos en que sólo destacan las muertes famosas. Cuando al mismo tiempo se producen muertes anónimas no muy lejos: miles en el Mediterráneo, por ejemplo, migrantes y refugiados de guerras como Siria, Afganistán, Somalia. En el año 2017 seguirá muriendo gente, es ley de vida. Hablemos más de las que son evitables.

(La animación de la Death Fairy es una obra original de Kiszkiloszki)