24 de mayo de 2006

La corrección bursátil y los atrapados en la inversión inmobiliaria

Los analistas bursátiles andan de los nervios con los vaivenes del mercado de la última semana. Se supone que deberían tener una explicación para el comportamiento que ha llevado a la bolsa a mínimos anuales, pero habitualmente reconocen que todo tiene bastante de irracional y que cualquier cosa puede pasar. Ya que no hay fundamentos muy sólidos para que los valores sigan bajando, a pesar de los muchos nubarrones que se ciernen sobre la evolución de la economía mundial, como tampoco los había para la subida espectacular de los últimos meses, esta "corrección técnica" se achaca a un efecto gregario de muchos inversores tras la toma de beneficios de los fondos de inversión. Lo más delicado de esta bajada tras meses recogiendo las mieles del éxito bursátil es, por un lado, como es lógico, el número de "atrapados" en valores que subieron mucho y que se han pegado un batacazo considerable en los últimos días. Este aspecto, sin embargo, ya debería estar descontado por quienes invierten, pues las oscilaciones en los valores es lo normal, sobre todo si se mantienen muchas incertidumbres por cuestiones como la energética. Por otro lado, es inquietante lo que pudiera tener este movimiento de la bolsa de aviso sobre la situación de otro mercado, el inmobiliario.

La inversión que se hace en ladrillo puede estar también virtualmente atrapada, como las de quienes pusieron su dinero en las constructoras cuando estaban en lo alto de la ola bursátil. Las hipotecas están amenazadas por más de una subida consecutiva del tipo de interés por parte del Banco Central Europeo, lo que vuelve a colocar a la burbuja y al nivel de endeudamiento familiar en "el más difícil todavía". La bolsa siempre sirve, en cierto modo, de indicador de lo que viene. El negocio inmobiliario hace tiempo que llegó a un techo, por más que las empresas del ramo sigan creyendo que la expansión de la vivienda es infinita. ¿Está medio país atrapado en un mercado inmobiliario que asusta por la magnitud de la burbuja y que deja a muchos sin posibilidad de acceder a una vivienda? Al igual que en la bolsa, cuando los inversores se alejan, la tendencia del precio en el mercado no puede ser otra que a la baja. La clave está en el ritmo con que se abandona la opción del ladrillo como inversión, después de varios años en los que se ha primado el mercado de bienes raíces y su papel en el sostenimiento del consumo privado ha sido determinante para el crecimiento económico en España y otros países. De manera que estamos en disposición de comprobar en breve plazo si finalmente se produce una estampida ante el riesgo de que la burbuja caiga sobre las espaldas de millones de hipotecados.