29 de noviembre de 2001

El futuro
Quién iba a pensar que en el turbulento inicio del siglo XXI nos encontraríamos un día al despertarnos el siguiente titular: "Una empresa de EE UU clona por primera vez un embrión humano". Parece sacado de esas ficciones futuristas del siglo pasado. Pero claro, es que ya estamos en ese futuro. Y los avances científicos en materia de clonación terapéutica -precisa terminología- no esperan. Decir que los logros de la ciencia caracterizarán las próximas décadas es ya un lugar común.

Sin embargo, la vorágine de opiniones desde todos los ámbitos que empiezan a concurrir alrededor de estas investigaciones científicas, nos presenta curiosas paradojas. El gobierno de EE UU y el Vaticano muestran reticencias, uniéndose en una triste trinchera el país más avanzado del globo, donde se ha dado este paso decisivo, y el arcaico estado comandado por los trasnochados guardianes de la moral (de su moral, mejor dicho). Ahora va a resultar que Bush no apuesta por el progreso...

... Nadie lo diría ¿verdad? Otro tema central de este de siglo será la lucha contra el terrorismo global. La guerra en Afganistán es la primera escala (¿ya nos están intentando convencer de que Irak debe ser la próxima?) y tiene por ello la simbología del aviso a navegantes, pues "eso es lo que le pasa a un estado por apoyar a los terroristas". A partir de ahora, los rogue states lo van a tener crudo, porque tan inexorable como el avance de la ciencia, será la imposición de EE UU de su orden mundial, el orden de la justicia y la libertad, por un lado, y también el de la sumisión de la llamada Comunidad Internacional a sus deseos. Leo en el periódico: "EE UU juzgará a través de tribunales militares". Pues tampoco suena a futuro esto ¿no? Más bien parece una vuelta a la Inquisición... ahora en nombre del Dios americano.

21 de noviembre de 2001

Muerte del reportero
Nombraba hace poco a José Luis Alvite con motivo del cierre de un periódico. Ahora escribe en La Razón su columna diaria ambientada en ese universo particular creado alrededor del Savoy, un antro que despierta la genialidad del contador de historias. El reciente y trágico asesinato de un reportero de guerra, Julio Fuentes, junto a otros compañeros que se dejaron el pellejo en su labor informativa en Afganistán, el infierno televisado, provoca una reflexión de Alvite sobre los distintos tipos de periodistas, los que pretenden serlo y quienes se han dado cuenta de que "la verdad de la vida está en las calles".

En las cumbres y en las cloacas, hay "periodistas acomodados que corren el riesgo de morir por retención de orina", otros "que tendrían que recibir el sueldo envuelto en papel higiénico" y algunos "que sólo se jugarían la vida atragantándose con el entrecot en Moncloa", según Alvite. Un lúcido retrato que se dibuja en estas líneas, escritas a raíz del impacto de la muerte del periodista en la zona de conflicto, en el lugar de la noticia. Merece la pena leerlo completo.

17 de noviembre de 2001

Prepotencia
Manifestaciones multitudinarias en las últimas semanas. Pero ni así se da cuenta el Gobierno de Aznar del enorme error político que ha cometido. Pretende imponer la Ley Orgánica de Universidades (LOU) con la oposición de profesores, estudiantes y rectores. La ministra de Educación, que ha canalizado durante meses la prepotencia y la arrogancia que han caracterizado esta impresentable labor legislativa, sigue empeñada en defender las bondades de su ley mientras casi nadie respalda seriamente el contenido de esta reforma, y menos aún la forma en que se está llevando a cabo: hurtando el debate en la Universidad. Muchas cosas se podrían decir sobre este "desliz" del Gobierno que va a producirle más desgaste del que imagina, pero llama la atención que en la conflictiva situación creada, mientras una viñeta acierta en la clave del problema, la previsible columna de prensa del autócrata mediático por excelencia únicamente sea capaz de regodearse en su resentimiento y su ineptitud.

11 de noviembre de 2001

Vamos a contar mentiras...
Todas las semanas Federico Jiménez Losantos realiza un chat de preguntas y respuestas con sus lectores de Libertad Digital. Supongo que para tener contenta a la parroquia con una buena dosis de respuestas originales a las dudas que nos acechan. En una ocasión, respondió lo siguiente:

P: ¿Podría contarnos qué diferencias fundamentales existen entre el Liberalismo y el Neoliberalismo?
R: El Neoliberalismo es la forma injuriosa que tienen los comunistas y ex-comunistas de referirse al liberalismo.


¿Injuriosa? Siguiendo esa misma lógica, "comunistas y ex-comunistas" es la forma injuriosa que tiene FJL para referirse a todos los que no piensan como él. Lo cual dice bastante de la manía persecutoria de este personaje, que militó precisamente en la izquierda radical y que ahora se proclama uno de los pocos liberales de verdad que existen en España. No, lo siento, pero únicamente con mirar en cualquier enciclopedia damos con la verdadera respuesta:

LIBERALISMO. Política. Corriente intelectual que proclama la plena libertad del hombre en todas las situaciones humanas.
NEOLIBERALISMO. Economía. Forma moderna de liberalismo económico que concede al Estado una intervención muy limitada.

Ya sabíamos que D. Federico es poco dado a matices, pero no que iba a aplicar su habitual indecencia intelectual en todas y cada una de sus intervenciones públicas. Qué le vamos a hacer.

7 de noviembre de 2001

El fin de un veterano
Desde este día, un periódico menos saldrá a la calle. Desaparece "Diario 16", después de una larga trayectoria en la que sirvió fielmente de foro a la libertad de expresión en este país. Sobre todo, durante unos años que fueron muy difíciles. En la despedida, en el último número, escribe José Luis Alvite: «Los muchachos de la redacción formaron en cubierta para la foto. Es la onomástica del drama. Nos morimos de ilusión y de entusiasmo, aplastados por nuestros propios sueños, procurando que no se nos note el sudario por debajo del traje mientras en el salón empieza a flotar el piano. ¡Dios Santo!, ahora mismo siento la mezcla de tristeza y surrealismo con la que en un duelo le pregunté a los deudos señalando al cadáver: “¿Qué tal pasó la noche?”»

2 de noviembre de 2001

Razones y sinrazones
El pasado domingo una serie de integristas llevaron a cabo una matanza de más de veinte cristianos en Pakistán. Hace unos días hablaba en la radio una religiosa española que trabaja en ese país sobre el terrible suceso. "No piensan y les da igual a quien matan", decía lamentándose por el revés al esfuerzo de convivencia entre musulmanes y cristianos en la zona que este atentado representa.

Dijo que comprendía a quienes se rebelaban allí por los "efectos colaterales" que el ataque a Afganistán está provocando. "Esto es Oriente", afirmó categórica para describir cuán inútil es explicar a gran parte del mundo islámico que las víctimas inocentes de las bombas americanas tengan justificación alguna. Y es que "no son 'errores'... cuando mueren civiles saben de sobra que en esa zona no había ningún objetivo militar". Bush nos dijo que esta guerra iba a ser sucia. Ahora estas palabras lo confirman con la evidencia de que está siendo torpe. O en su defecto, cruel.

Esta guerra es confusa: ya se reconoce que no van a ser alcanzados los objetivos iniciales, la captura de Bin Laden y la desarticulación de los comandos de Al Quaeda, el ataque aéreo se prolonga indefinidamente y sin descanso con pocos resultados satisfactorios sobre el poder talibán... Y todo mientras el otro frente, el humanitario, sigue según ACNUR con muy escasos recursos para atender a los refugiados en comparación con el derroche presupuestario bélico. Esta guerra tiene que ganarla EE.UU. Pero la victoria no será suficiente si nos encontramos con que ha generado más problemas de los que iba a resolver.