21 de agosto de 2001

Inundados de información
Gracias a herramientas como Blogger se ha extendido como la pólvora la moda de los weblogs. Cualquiera, hasta neófitos del lenguaje HTML como yo, puede montar un diario virtual en un minuto. Y ante semejante fenómeno, toca a los profesionales del periodismo hacer alguna que otra reflexión. Sin duda este invento, al igual que las páginas personales, sirve para engrandecer el ego de sus autores hasta límites insospechados. Cada persona se puede convertir en editor de su propio medio de comunicación. Los medios tradicionales ven cuestionada su hegemonía. Gracias al potencial de internet se multiplican las fuentes de información y opinión por doquier, y el único peligro real que acecha sobre los weblogs es que caigan en la saturación de información inútil o accesoria. Morir de éxito. ¿Dónde meteremos tanta información?