2 de agosto de 2001

Con estas líneas inicio la escritura del blog. Uno más en el océano virtual de los cuadernos de bitácora en español que están colgados en algún rincón de la Red. Todos ellos dan forma al verdadero ejercicio de la libertad de expresión: hacer que la voz de cualquier persona pueda ser oída... si es capaz de encontrar un hueco entre tanto ruido, claro.